RICARDO RODRÍGUEZ…COMO NO ACORDARME DE TI…



Ricardo Rodríguez

Nuestro colaborador con Ricardo Rodríguez



Se cumple un aniversario más de aquel lejano primero de noviembre de 1962, cuando perdiera la vida uno de los más grandes pilotos mexicanos: Ricardo Rodríguez de la Vega, un joven con un gran carisma y un talento nato para conducir. Ese día está marcado en mi vida como de los más tristes de mi vida; primero por la pérdida de un ser humano joven, segundo por la partida de un grande del automovilismo nacional y tercero por el deceso de mi amigo.

Cómo lloré su partida, sentí que algo se arrancaba dentro de mí. Quizás muchas personas no saben que Ricardo y su servidor mantuvimos una amistad muy grande, hasta los últimos momentos de su vida los viví a su lado. Por eso, después de 46 años de aquel fatal accidente, buscando dentro de mis archivos encontré una entrevista que le realicé a Alfons Frans, patrocinador de Ricardo Rodríguez, y aquí les presentó un fragmento:

“Fue un gran dolor ver tirado en el suelo al joven piloto azteca. Dejaré México muy acongojado en virtud de que mi corazón me lo llevare destrozado. Mi vida sufrió un cambio de 180 grados, lo que resta de mi vida siempre lo recordaré, es una gran pérdida irreparable. Ricardo tenia sed de triunfo, y si no hubiera acontecido esta desgracia, estoy seguro que los mexicanos habrían saboreado una magnifica carrera y hasta hubiera alcanzado un podio. Este muchacho tenia de sobra calidad y arrojo para darles pelea a las figuras del momento. No creo que encuentre a un volante de sus mismas características. Me dio mucho gusto verte en el aeropuerto, pues Ricardo me comentó que tú eras uno de sus mejores amigos y te trajo para que me conocieras antes del evento. Alfons concluyo diciéndome: ¨ Recuérdalo siempre” y se retiro con un llanto en los ojos. Alfons Frans .Jhon Surtees , piloto con quien Ricardo tuvo el duelo fatal en las pruebas de calificación, me comentó : “Me sorprendió su manejo y la forma como se desplazaba en el circuito, pero lo que más admiré fue su dominio inmediato de conducción, sin conocer el coche. Pocas veces he batallado tanto por ganarle a un enemigo en las pistas: tan joven, aguerrido e intrépido”. Por eso el que escribe pide disculpas, por mi tardanza en dar a conocer estas líneas después de tantos años guardadas en mi archivo personal y doy gracias a mis amigos Víctor Aziz y Juan Bosco Maldonado, dos grandes aficionados de los hermanos Rodríguez que año tras año me llaman para recordarme estas fechas.